Culiacán, Sinaloa; a 13 de septiembre de 2026.- “Mi esposo no estaba ahí”.
Con esas palabras, Alejandra Armenta, madre de Juan Alejandro, el bebé de un año y cuatro meses que murió después de un ataque armado en la colonia Prados del Sur, salió a desmentir versiones que circularon después de la agresión.
La mujer participó este domingo en la Marcha por la Paz realizada en Culiacán y aprovechó su presencia para defender públicamente a su familia y pedir que no sean relacionados con situaciones ajenas a ellos.
Alejandra sostuvo que se difundió información en la que se señalaba que su esposo habría respondido a los disparos durante el ataque, algo que negó.
“No, la verdad, somos una familia muy humilde. Incluso dijeron que mi esposo contestó a las balas; mi esposo no estaba ahí, la que estuvo ahí fui yo y me pudo haber tocado porque no estaba muy lejos de mi hijo y mi historia hubiera sido diferente, no hubiera alzado la voz por mi hijo”, expresó.
Juan Alejandro murió la noche del sábado 5 de septiembre, después de resultar herido durante la agresión registrada contra personas que se encontraban en una vivienda de Prados del Sur, en Culiacán.
Su madre aseguró que después de la tragedia han circulado versiones que, dijo, no corresponden con lo sucedido y que han afectado la imagen de la familia.
También habló sobre la atención recibida posteriormente por parte de las autoridades. Señaló que personal relacionado con la atención a víctimas fue quien tuvo acercamiento con ellos, pero aclaró que el apoyo recibido no correspondió totalmente a lo que inicialmente se les habría planteado.
“Eso no es verdad, no nos dieron el 100%, nos lo ofrecieron, sí, más no nos cubrieron el 100%. Y la verdad, no con eso voy a remediar ni voy a regresar la vida de mi hijo”, señaló.
En medio del dolor, Alejandra dijo encontrar fortaleza en su fe.
“Le traigo a Dios con todo el corazón porque él fue el primero que me lo concedió y a él se lo entregué. Es la paz que puedo traer yo en mi corazón”, expresó.
El padre del menor también pidió respeto para la familia y reiteró que únicamente buscan aclarar lo ocurrido.
“Nosotros somos gente trabajadora, humilde y no tenemos nada que ver con eso”, manifestó.
Este domingo, ambos se sumaron a las familias que participaron en la movilización por la paz que recorrió la avenida Álvaro Obregón hasta llegar a la Catedral de Culiacán.
Para Alejandra, la marcha tuvo además un significado personal.
Alzar la voz por Juan Alejandro, rechazar señalamientos contra su familia y mantener viva la memoria de un pequeño cuya muerte se convirtió en uno de los casos que más han conmocionado a Culiacán en los últimos días.





