Ciudad de México; 06 de noviembre de 2026.- El canciller Roberto Velasco ordenó que se expida el pasaporte al sacerdote católico Alberto Medel con una fotografía en la que aparezca portando sus hábitos eclesiásticos, luego de que el religioso denunciara que personal de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) le exigió retirarse la vestimenta religiosa para realizar el trámite.
La intervención del funcionario federal ocurrió después de que Medel hiciera pública su inconformidad a través de su cuenta de X, donde relató que acudió a una oficina de la SRE, ubicada en Coyoacán, al sur de la Ciudad de México, para renovar su pasaporte.
Según su testimonio, inicialmente el personal le pidió quitarse el traje eclesiástico para tomarle la fotografía. El sacerdote se negó y, después de consultar con una supervisora, los trabajadores accedieron a fotografiarlo con su vestimenta religiosa.
Sin embargo, cuando esperaba recibir el documento, otra funcionaria se negó a entregárselo bajo el argumento de que debía tomarse una nueva fotografía sin sus prendas eclesiásticas.
Medel señaló que, al solicitar el fundamento legal de esa restricción, la empleada le mostró un reglamento interno que prohibía aparecer con símbolos religiosos en las fotografías oficiales.
Ante la denuncia, el canciller Roberto Velasco respondió en la misma red social que había instruido realizar nuevamente el procedimiento.
“He instruido que se le tome nuevamente la fotografía con su vestimenta eclesiástica y se le expida el pasaporte”, publicó.
Asimismo, aseguró que la Cancillería respeta la libertad religiosa y anunció que revisaría la actuación de los funcionarios involucrados en el caso.
Durante su reclamo, el sacerdote defendió su derecho a portar vestimenta acorde con sus creencias religiosas y recordó que recientemente se había promovido una disposición para permitir que las mujeres musulmanas utilizaran el hiyab en sus identificaciones oficiales.
También hizo referencia a los criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que reconocen el derecho de las personas a utilizar prendas religiosas en documentos oficiales, siempre que su rostro permanezca visible y no se dificulte su identificación.
“Los sacerdotes católicos somos ciudadanos de segunda que, a causa de nuestra opción de fe, tenemos libertades y derechos restringidos”, expresó.
El religioso finalmente reconoció que terminó retirándose el traje eclesiástico para poder continuar con el trámite, aunque cuestionó que un reglamento interno de cualquier dependencia pueda imponerse sobre los derechos constitucionales.
El caso cobra relevancia debido a que, en diciembre de 2025, la Suprema Corte determinó que las personas pueden aparecer con vestimenta religiosa, como el hiyab o velo islámico, en las fotografías de sus pasaportes, siempre que las prendas no impidan su correcta identificación.




