Culiacán, Sinaloa; a 18 de octubre de 2026.– Lo que comenzó como una denuncia por las deficiencias en los servicios públicos de Culiacán terminó convirtiéndose también en un mensaje de aspiraciones políticas. El diputado local de Morena, Serapio Vargas Ramírez, protagonizó un video en el que se quitó los zapatos y se introdujo a un dren de la colonia La Amistad, asegurando que buscaba ponerse en el lugar de los ciudadanos que enfrentan diariamente problemas de infraestructura.
La escena, difundida en redes sociales, ha generado críticas y cuestionamientos por la manera en que el legislador decidió exhibir una problemática que, según sus propias palabras, permanece sin resolverse desde hace al menos una década.
“Plebes, soy el Serapio Vargas. Me quiero poner en los zapatos de la gente”, expresó mientras se descalzaba para ingresar al dren ubicado en el sector de Las Siete Gotas.
Durante su intervención, el diputado reconoció que hace diez años había acudido al mismo lugar para documentar las condiciones del canal, que atraviesa la colonia La Amistad y continúa hacia sectores como Guadalupe Victoria y El Ranchito.
Sin embargo, admitió que, después de todo ese tiempo, el problema continúa sin una solución definitiva, por lo que planteó la necesidad de realizar obras que permitan aprovechar esa infraestructura como parte del sistema de drenaje pluvial de la ciudad.
De la denuncia ciudadana a las aspiraciones políticas
El momento que dio un giro al mensaje ocurrió cuando Vargas Ramírez pasó de señalar las deficiencias en los servicios públicos a manifestar abiertamente sus intereses políticos.
“Yo aspiro a coordinar la transformación en Culiacán”, declaró el legislador morenista, quien también habló de la necesidad de regenerar la capital sinaloense y continuar con lo que denominó una transformación dentro de la transformación.
Su declaración ocurre en el contexto de sus aspiraciones por alcanzar una posición de liderazgo político en el municipio, con la mirada puesta en la candidatura de Morena a la presidencia municipal de Culiacán.
La combinación de ambas acciones ha abierto un cuestionamiento sobre los límites entre la denuncia de problemas comunitarios y la promoción de proyectos políticos personales.
Diez años después, el problema sigue sin resolverse
Más allá de la controversia por la escena protagonizada por el diputado, sus propias declaraciones ponen sobre la mesa una situación que afecta a los habitantes de la zona: el paso del tiempo sin que se haya concretado una solución para el dren.
El legislador advirtió que las condiciones del lugar representan riesgos de infecciones y enfermedades, además de reconocer que existe una deuda pendiente con quienes habitan en ese sector de Culiacán.
También hizo un llamado para que se incluya el revestimiento con concreto del canal dentro de los programas de infraestructura pública.
No obstante, el contraste entre reconocer una problemática de hace diez años y utilizar ese mismo escenario para anunciar aspiraciones políticas deja una pregunta de interés público: ¿qué acciones concretas se han impulsado para resolver las carencias de los habitantes y qué compromisos existen más allá de la grabación de un video?
Mientras Serapio Vargas busca posicionarse como una figura para coordinar la Cuarta Transformación en Culiacán, la situación denunciada por él mismo permanece como un asunto pendiente para las autoridades.




