Culiacán, Sinaloa; a 12 de octubre de 2026.– La caída en la actividad turística, las afectaciones al sector restaurantero y la incertidumbre entre inversionistas mantienen bajo presión la economía de Mazatlán, por lo que resulta necesario establecer un plan estratégico para recuperar la actividad productiva del puerto, advirtió la presidenta de Coparmex en Sinaloa, Martha Reyes Zazueta.
La dirigente empresarial señaló que los episodios de violencia han comenzado a tener consecuencias en diferentes actividades económicas, principalmente en los hoteles, donde se reporta una disminución de reservaciones, así como en restaurantes y negocios que dependen de la llegada de visitantes.
Indicó que también se ha registrado una reducción en la derrama económica relacionada con los cruceros, mientras que algunos proyectos de inversión inmobiliaria, especialmente aquellos dirigidos a personas jubiladas que buscan establecerse en Mazatlán, han quedado detenidos.
Reyes Zazueta sostuvo que el puerto enfrenta una situación particularmente delicada debido a su dependencia del turismo, una actividad que puede resentir de manera inmediata cualquier acontecimiento que afecte la percepción de seguridad entre los visitantes.
Explicó que, a diferencia de otras actividades productivas que cuentan con mayores posibilidades de resistir periodos de incertidumbre, los negocios turísticos pueden registrar pérdidas desde el momento en que ocurre un hecho violento.
“Sobre todo ellos porque tienen una economía muy sensible que es el del turismo. Nosotros tenemos otro tipo de economía que soporta un poco más, pero el turismo es muy sensible”, manifestó.
La presidenta de Coparmex consideró que, además de fortalecer las condiciones de seguridad, las autoridades deben implementar acciones específicas para respaldar a los empresarios que enfrentan pérdidas económicas como consecuencia directa de la delincuencia.
Como ejemplo, mencionó lo ocurrido en un restaurante donde un hecho violento provocó que los clientes abandonaran el establecimiento sin pagar, situación que dejó al propietario con pérdidas por el consumo y gastos laborales que tuvo que cubrir.
Detalló que algunos trabajadores tampoco pudieron presentarse al día siguiente debido a las afectaciones emocionales que les generó lo sucedido, mientras que el negocio tuvo que continuar pagando salarios y cumpliendo con sus obligaciones fiscales, pese a no haber operado con normalidad.
Ante este panorama, Reyes Zazueta planteó que el Gobierno establezca mecanismos de apoyo para cubrir los salarios de los empleados y compensar las pérdidas de los comercios que resulten afectados por este tipo de situaciones.
Cuestionó que los empresarios tengan que asumir por completo las consecuencias económicas de hechos delictivos ajenos a su actividad comercial.
Finalmente, la representante patronal insistió en que Mazatlán necesita una estrategia de recuperación que contemple las necesidades de hoteleros, restauranteros, comerciantes e inversionistas, con medidas que contribuyan a restablecer la actividad turística y brindar mayor certidumbre a los negocios del puerto.





