Culiacán, Sinaloa; a 07 de octubre de 2026 .- A casi nueve meses de la muerte de Paulina Castillo, una joven de 22 años y madre de un menor, su familia asegura que todavía existen dudas sin resolver sobre las circunstancias en las que fue encontrada sin vida y exige a la Fiscalía General del Estado de Sinaloa que acelere las investigaciones.
Lorenia Salas, madre de Paulina, señaló que una de sus principales inquietudes surge por las diferencias que, asegura, existen entre la forma en que fue encontrada su hija y lo establecido posteriormente en el certificado de defunción. Explicó que inicialmente se habló de una aparente muerte relacionada con inhalación de gas helio; sin embargo, indicó que el documento oficial refiere asfixia por ahorcamiento.
Ante esta situación, pidió que se realicen todas las diligencias necesarias para determinar con precisión qué ocurrió y establecer si se trató de un suicidio, una posible inducción al suicidio o si existen elementos que puedan conducir hacia otra línea de investigación.
Salas aseguró además que personas que podrían aportar información sobre las últimas horas de Paulina no han declarado formalmente ante el Ministerio Público, por lo que pidió que sean llamadas y que se revisen nuevamente los indicios recabados en el lugar donde fue localizado el cuerpo.
La madre también cuestionó el manejo de algunas pertenencias de su hija y solicitó que la carpeta de investigación sea reasignada, al considerar que durante estos meses no ha obtenido las respuestas que esperaba por parte de la autoridad.
El asesor jurídico de la familia, Martín Aguirre, explicó que el caso permanece en etapa de investigación y que han solicitado diferentes actos de investigación y peritajes. Señaló que hasta el momento no existen elementos concluyentes para definir si la muerte corresponde a un suicidio, homicidio, feminicidio o alguna otra circunstancia, por lo que consideró necesario agotar todas las líneas antes de emitir una conclusión.
Pero la muerte de Paulina abrió además otro proceso para la familia.
Lorenia Salas mantiene una disputa legal por la custodia de su nieto, quien quedó huérfano tras el fallecimiento de su madre. De acuerdo con su testimonio, después de la muerte de Paulina el menor permaneció alrededor de 20 días bajo un resguardo provisional otorgado por el DIF Sinaloa a otra persona, situación que asegura ocurrió sin que previamente se recurriera a ella como familiar directa.
Posteriormente, una jueza ordenó que el niño fuera entregado a Lorenia Salas y desde febrero permanece bajo su cuidado. Sin embargo, el proceso por la custodia definitiva continúa abierto y, mientras se resuelve, el menor no puede salir de Culiacán.
La madre de Paulina reiteró que no busca señalar anticipadamente a ninguna persona como responsable, sino conocer qué ocurrió realmente con su hija y que cualquier posible responsabilidad sea determinada a partir de pruebas.
A nueve meses de los hechos, la familia asegura que seguirá insistiendo ante la Fiscalía para obtener respuestas y cerrar una investigación que, afirma, todavía mantiene demasiadas preguntas abiertas.





