Culiacán, Sinaloa; a 06 de octubre de 2026.- Uno de los oficios más tradicionales del centro de Culiacán atraviesa por una etapa complicada. Boleros instalados en los alrededores de la plazuela Álvaro Obregón y frente a Catedral aseguran que la afluencia de clientes ha disminuido considerablemente durante los últimos meses.
Francisco Javier Gastélum, quien trabaja desde temprana hora en esta zona, señaló que anteriormente podía obtener ingresos de entre 600 y 700 pesos por jornada, mientras que actualmente apenas logra realizar entre cuatro y seis servicios al día, lo que representa alrededor de 200 o 250 pesos.
El trabajador atribuyó esta situación a la menor presencia de personas en el centro de la ciudad, además de las dificultades económicas, el cierre de negocios y la preocupación generada por los hechos de inseguridad registrados en Culiacán.
Gastélum explicó que para algunos boleros esta actividad representa su principal fuente de ingreso, por lo que pidió a las autoridades considerar a este sector dentro de los programas de apoyo económico y emprendimiento.
A pesar de la baja demanda, los trabajadores continúan ocupando diariamente sus lugares en la plazuela Álvaro Obregón, tratando de mantener vigente un oficio que durante décadas ha formado parte de la imagen tradicional del centro de Culiacán.





