Navolato, Sinaloa; a 02 de octubre de 2026.- Momentos de preocupación se viven en la comunidad pesquera de Las Aguamitas, donde un nuevo incremento de la marea provocó que el agua ingresara a viviendas y obligara a varias familias a salir de sus casas para buscar una zona segura.
De acuerdo con el testimonio de Jesús Francisco Tovar Mora , uno de los habitantes afectados, el nivel del agua aumentó rápidamente y alcanzó aproximadamente un metro de altura en algunos sectores, llegando incluso por encima de la cintura de las personas.
El agua entró a cuartos y otras áreas de las viviendas, dejando daños en refrigeradores, camas, roperos y otros electrodomésticos y pertenencias. Los afectados aseguran que prácticamente todo lo que se encontraba a nivel del piso terminó mojado.
La problemática, señalaron, comenzó desde el pasado fin de semana tras los efectos del huracán Polo y desde entonces la marea ha registrado nuevos incrementos. Sin embargo, los habitantes aseguran que el episodio de este día fue uno de los más intensos debido a la rapidez con la que subió el nivel del agua.
Ante la imposibilidad de permanecer dentro de sus hogares, varias familias se trasladaron hacia la carretera, donde permanecen mientras esperan conocer las acciones que tomarán las autoridades. Elementos de la Marina y autoridades de la sindicatura acudieron a la zona para revisar la situación.
Los habitantes solicitaron que se habilite nuevamente un albergue temporal, como ocurrió durante los días anteriores, cuando se utilizó una escuela primaria para resguardar a personas afectadas por el aumento de la marea.
La situación también ha complicado la movilidad dentro de algunos sectores. Una de las familias relató que menores tuvieron que ser trasladados en kayak para poder cruzar una zona cubierta por el agua, aunque el acceso terrestre general hacia la comunidad permanece abierto.
Los damnificados hicieron un llamado a las autoridades para que acudan a valorar los daños, entreguen apoyos y definan un espacio seguro donde puedan permanecer, debido a que algunas viviendas quedaron temporalmente inhabitables por la cantidad de agua que ingresó y las pérdidas materiales registradas.




