Culiacán, Sinaloa; a 23 de septiembre de 2026.- A sus 15 años, Ángel Antonio enfrenta nuevamente una batalla por su vida. Después de haber superado un cáncer y salir del periodo de vigilancia médica, el adolescente sufrió un grave accidente en Mazatlán que le provocó quemaduras severas y múltiples lesiones, por lo que será trasladado a Sacramento, California, para recibir atención especializada.
El accidente ocurrió durante el fin de semana, cuando el menor se encontraba en casa de un amigo. De acuerdo con la información proporcionada por su familia y el Club Shriners de Culiacán, Ángel cayó desde el tercer nivel del inmueble y durante la caída entró en contacto con cables de energía eléctrica antes de impactarse contra el suelo.
Inicialmente recibió atención en el Hospital General de Mazatlán y posteriormente fue trasladado a Culiacán, donde permanece bajo atención del Hospital Pediátrico. El presidente del Club Shriners en Culiacán, Rubén Ramos Franco, explicó que las quemaduras alcanzan aproximadamente el 70 por ciento de su cuerpo y que además presenta lesiones de tipo ortopédico.
Su estado de salud es considerado grave y con pronóstico reservado. Sin embargo, después de superar las primeras horas críticas y responder al tratamiento, los médicos determinaron que existen condiciones para realizar un traslado aéreo.
El expediente del adolescente fue enviado a Shriners International y revisado por especialistas del hospital de Sacramento. Tras la comunicación entre los médicos que lo atienden en Sinaloa y el equipo estadounidense, el caso fue aceptado para recibir tratamiento especializado.
Los trámites médicos y migratorios ya fueron realizados y únicamente se espera la llegada del avión que permitirá efectuar el traslado. Debido a las condiciones del vuelo, la movilización podría realizarse este jueves.
Para María Josefina Zapata, madre del adolescente, la espera está marcada por la incertidumbre, pero también por la esperanza. Explicó que su hijo presenta diversas lesiones y permanece bajo vigilancia médica permanente, aunque ha mostrado respuestas que mantienen viva la expectativa de recuperación.
La madre recuerda además que Ángel ya enfrentó anteriormente una enfermedad difícil. El adolescente es sobreviviente de cáncer y apenas en mayo había concluido su etapa de vigilancia médica. Ahora, nuevamente acompañado por su madre, enfrenta un proceso que podría prolongarse durante varios meses.
Shriners estima que, debido a la magnitud de las quemaduras y las lesiones adicionales, su tratamiento y recuperación podrían requerir entre seis meses y un año, dependiendo de su evolución.





