Culiacán, Sinaloa; a 09 de septiembre de 2026.- A dos años del periodo de violencia que ha marcado a Sinaloa, diputados del Congreso del Estado expresaron distintas posturas sobre los resultados obtenidos en materia de seguridad y las acciones que consideran necesarias para recuperar la tranquilidad.
La diputada de Movimiento Ciudadano, Elizabeth Montoya, aseguró que entre la población existe indignación, tristeza e incertidumbre ante la continuidad de homicidios y desapariciones. Consideró necesario que los tres órdenes de gobierno revisen la estrategia aplicada hasta ahora.
“No debemos esperar ni un minuto más. Es urgente que regrese la paz a nuestro estado, que regrese la tranquilidad, que se haga justicia, que las ciudadanas y los ciudadanos podamos transitar de manera libre y segura en las calles”.
Por su parte, la coordinadora del grupo parlamentario del PRI, Irma Moreno Ovalle, sostuvo que después de dos años la ciudadanía ya no espera explicaciones, sino resultados. Afirmó que durante este periodo Sinaloa ha registrado miles de homicidios, desapariciones y robos de vehículos, además de casos que han generado indignación social, como el asesinato del pequeño Juan Alejandro.
“No lo podemos seguir viviendo, no lo podemos seguir permitiendo y no podemos normalizarlo. Le exigimos al gobierno que dé respuesta, pero sobre todo queremos ver resultados”.
Moreno Ovalle también cuestionó los cambios registrados en el Poder Ejecutivo estatal durante este periodo y señaló que, pese a ello, la situación de inseguridad continúa afectando a las familias sinaloenses.
En contraste, Manuel de Jesús Guerrero Verdugo, presidente de la Diputación Permanente del Congreso del Estado, consideró que aunque el enfrentamiento actual entre grupos criminales cumple dos años, la problemática de violencia en Sinaloa tiene antecedentes mucho más antiguos.
El legislador señaló que para entender la situación actual también deben tomarse en cuenta distintos episodios ocurridos durante décadas en la entidad, desde zonas históricamente vinculadas con actividades delictivas hasta operativos federales como la denominada Operación Cóndor.
Las diferentes posturas se presentan mientras Sinaloa llega a dos años de una etapa de violencia que continúa siendo uno de los principales reclamos de ciudadanos, sectores productivos y fuerzas políticas hacia las autoridades.




