Culiacán, Sinaloa; a 22 de junio de 2026.– Familiares de pacientes y trabajadores del Hospital General de Zona No. 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Culiacán denunciaron que el nosocomio opera actualmente bajo un esquema de seguridad tan estricto que ha complicado de manera importante el acceso y la estancia dentro y fuera de la unidad médica.
Los inconformes aseguran que desde hace aproximadamente un mes, tras el reforzamiento de la vigilancia, el hospital implementó un control más rígido en los accesos, permitiendo la entrada únicamente por una puerta y la salida por otra, además de la revisión obligatoria de pertenencias y la solicitud de identificación a todas las personas.
Señalan que personal de seguridad que porta playeras con la leyenda de “protección federal” realiza inspecciones en los filtros de entrada y salida, donde se revisan bolsas y objetos personales, además de restringirse el ingreso de alimentos y pertenencias, las cuales deben ser dejadas en el exterior del hospital.
De igual forma, denunciaron que los familiares de pacientes ya no pueden permanecer en el área externa cercana a urgencias como antes ocurría, por lo que ahora deben esperar en la vía pública, expuestos a las condiciones del clima, sin espacios adecuados para sentarse ni acceso a sanitarios.
“Las filas son largas y el acceso es muy lento, es un proceso muy desgastante, parece que estuviéramos entrando a un penal”, expresaron usuarios afectados.
Indicaron que estas medidas han generado molestias, especialmente para personas adultas mayores o quienes acompañan a pacientes en estado delicado, al no contar con áreas de espera dignas.
Ante ello, hicieron un llamado a las autoridades del IMSS para que revisen y ajusten el esquema de seguridad implementado, al considerar que, aunque es necesario reforzar la vigilancia, las condiciones actuales están afectando la movilidad y estancia de los usuarios.
Finalmente, se informó que el reforzamiento de seguridad deriva del caso de un enfermero del mismo hospital, quien fue detenido tras ser señalado por el presunto robo de cuatro cajas de tenecteplasa, medicamento trombolítico de alta especialidad utilizado en emergencias como infarto e ictus, cada una con un valor aproximado de 120 mil pesos.





