Culiacán, Sinaloa; a 31 de marzo de 2026.- El silencio duele, pero más duele la ausencia. A un año de la desaparición de los estudiantes de aviación José Isais Ibarra Duarte, de 22 años y ciudadano estadounidense, y Antonio Ruelas Pérez, de 21, sus familias alzaron la voz en Culiacán para exigir que regresen a casa.
La marcha inició en Catedral y avanzó por la avenida Álvaro Obregón hasta la Fiscalía General del Estado. En el trayecto, las consignas rompieron el aire: “no eran maleantes, eran estudiantes”, gritaban una y otra vez, aferrándose a la memoria de quienes soñaban con volar.
Ambos jóvenes desaparecieron el 31 de marzo de 2025, cuando se dirigían al Colegio del Aire de Sinaloa, en la colonia Guadalupe. Desde entonces, no hay respuestas claras.
“Mi hijo no era maleante, mi hijo es estudiante… tenía meses de haber regresado de Estados Unidos para cumplir su sueño”, expresó Graciela Duarte, madre de José Isais, al exigir que su búsqueda no quede en el olvido. “Quiero que me lo busquen… mi hijo me hace falta”, añadió con la voz entrecortada.
El dolor también se escucha en la familia de Antonio. “Hace un año nos destrozaron la vida”, dijo su madre, Martha Elena Pérez Germán. “Yo creo que él está vivo… y lo quiero de regreso a casa”, sostuvo, aferrada a la esperanza.
Mayrel Guadalupe Ruelas, hermana de Antonio, recordó cómo ambos jóvenes apenas iniciaban su camino en la aviación. “Iban a la escuela… al llegar afuera se los llevaron, y desde entonces no sabemos nada”, lamentó.
Frente a la Fiscalía, el reclamo fue directo: resultados. Las familias denunciaron que, pese al tiempo transcurrido, no hay avances que les den certeza, solo la espera interminable.
A un año de su desaparición, sus nombres siguen resonando en las calles, en pancartas y en voces que no se rinden. Porque para ellos no es un caso más, es la vida que les falta todos los días.





