Culiacán, Sinaloa; a 01 .– Para muchas familias, el Día de Muertos es una celebración llena de recuerdos, flores y tradiciones; para otras, representa uno de los momentos más dolorosos del año, especialmente cuando enfrentan por primera vez la ausencia de un hijo, una madre, un padre o su pareja.
En entrevista para VE Noticias, con Samuel Sánchez, la tanatóloga Verónica de León, con 24 años de experiencia, compartió un mensaje dirigido particularmente a las familias sinaloenses que han perdido a seres queridos durante los últimos dos años de violencia.
“No morirse con nuestros muertos”, expresó la especialista al explicar que, aunque el dolor por una pérdida puede ser devastador, también es importante encontrar motivos para continuar viviendo y valorar a quienes permanecen a nuestro lado.
De León señaló que la violencia no solamente ha provocado pérdidas humanas, sino también otros duelos relacionados con el cierre de negocios, la pérdida de empleos, el desplazamiento de familias y la inseguridad.
¿Es bueno hablar de nuestros seres queridos que fallecieron?
Uno de los mensajes más importantes de la especialista fue que evitar hablar de quienes han muerto no necesariamente ayuda a superar su ausencia.
Por el contrario, recordó que las fotografías, las canciones favoritas, los alimentos, las anécdotas e incluso los perfumes pueden convertirse en una forma de mantener presente su memoria.
“Cuando dejo de hablar de ellos, es realmente cuando han muerto nuestros seres queridos”, reflexionó.
Explicó que los altares de Día de Muertos también pueden funcionar como una herramienta tanatológica, al permitir que las familias expresen sus emociones y compartan recuerdos, incluso entre lágrimas.
¿Se debe poner altar durante el primer año de fallecimiento?
Sobre la creencia de que no debe colocarse un altar durante el primer año después de una muerte, Verónica de León aclaró que cada familia debe decidir de acuerdo con sus emociones y creencias.
Reconoció que para algunas personas preparar una ofrenda puede resultar demasiado doloroso, mientras que para otras representa una oportunidad de recordar y honrar a quien partió.
“Si usted considera que lo puede hacer, hágalo”, aconsejó.
“El duelo no solamente es llorar”
La especialista hizo un llamado especial a las madres y padres que han perdido a sus hijos, señalando que no deben sentirse obligados a ocultar su tristeza, frustración o nostalgia.
Explicó que el duelo no tiene que vivirse de la misma manera todos los días y que es posible experimentar momentos de tranquilidad seguidos de episodios de profundo dolor.
También pidió no olvidar a los niños, adolescentes y adultos mayores que atraviesan pérdidas, pues ellos igualmente necesitan acompañamiento emocional.
Finalmente, recomendó buscar apoyo psicológico cuando el sufrimiento resulte difícil de sobrellevar.
“No nos olvidemos de la gente que está viva y que está a nuestro alrededor que también sufre”, expresó.
La tanatóloga recordó que el Día de Muertos puede convertirse no solamente en una fecha para llorar las ausencias, sino también para honrar la vida de quienes ya no están y fortalecer los vínculos con quienes permanecen.





