Culiacán, Sinaloa; a 09 de octubre de 2026.– Ante la ola de violencia registrada al interior del penal de El Castillo, en Mazatlán, donde dos riñas dejaron doce personas sin vida en menos de 48 horas, el Gobierno de Sinaloa anunció nuevas medidas para reducir la concentración de internos y reforzar la seguridad en los centros penitenciarios.
La gobernadora interina, Graciela Domínguez Nava, dio a conocer que, con recursos del Gobierno federal, se construirá un nuevo penal en Culiacán, mientras que el Estado se encargará de proporcionar el terreno para desarrollar el proyecto.
Explicó que esta decisión busca disminuir la presión que enfrentan las cárceles de Mazatlán y Culiacán, donde anteriormente también se han registrado enfrentamientos entre personas privadas de la libertad. Por el momento, no se ha definido el monto de la inversión ni la fecha de inicio de los trabajos.
Además, informó que continuará solicitando a la Fiscalía General de la República el traslado de reclusos a otros establecimientos penitenciarios, como una medida adicional para reducir la población de internos y facilitar las labores de vigilancia.
Respecto a la muerte del niño de apenas dos años durante la riña del jueves 8 de octubre, la mandataria reveló que el menor había acudido al penal para visitar a su padre, quien también resultó lesionado durante el enfrentamiento, aunque sus heridas no fueron de gravedad.
Sin embargo, reconoció que aún no cuenta con información sobre el lugar exacto donde se encontraba el pequeño cuando comenzó la violencia, por lo que será responsabilidad de las autoridades investigadoras determinar cómo ocurrieron los hechos.
Domínguez Nava señaló que la Subsecretaría de Derechos Humanos y Atención a Víctimas mantiene acercamiento con la familia del menor para ofrecer acompañamiento y atender las necesidades que puedan surgir tras lo sucedido.
La primera riña, registrada el jueves 8 de octubre, dejó diez personas fallecidas, entre ellas el niño, y 16 lesionados. Este viernes se presentó otro enfrentamiento en uno de los módulos del mismo reclusorio, donde dos internos más perdieron la vida.
Ante esta situación, la gobernadora informó que se convocó a una reunión urgente entre autoridades federales y estatales de seguridad para evaluar las condiciones del penal y establecer acciones que permitan proteger tanto a la población penitenciaria como a trabajadores y visitantes.
Agregó que mantiene comunicación con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, para dar seguimiento a los hechos y coordinar la respuesta institucional.





