Culiacán, Sinaloa a 01 de septiembre de 2026.- Vestidos de blanco y preocupados por la seguridad de sus hijos, padres de familia y familiares de estudiantes del Colegio Inglés de Durango se manifestaron la mañana de este martes en el exterior del plantel, luego de que una corona fúnebre y un mensaje intimidatorio fueran colocados en sus instalaciones.
La protesta se realizó un día después de conocerse el hecho que generó temor entre la comunidad escolar. El colegio concentra alumnos de preescolar, primaria y secundaria, mientras que frente a sus instalaciones se encuentra el área universitaria.
Los manifestantes señalaron que, después de lo ocurrido, la institución emitió un comunicado en el que anunció el reforzamiento de los controles durante el ingreso y salida de los estudiantes, entre ellos la identificación de las personas que acudan por los menores. Sin embargo, las familias consideran que estas medidas son insuficientes ante la gravedad de la intimidación.
Una de las principales exigencias es que las autoridades realicen una inspección exhaustiva dentro y fuera de las instalaciones para descartar cualquier objeto o artefacto que pudiera representar un riesgo. También solicitaron conocer si existe una denuncia formal y qué avances presentan las investigaciones para determinar quién colocó la corona y realizó el mensaje.
Delia Quiroa, quien tiene familiares estudiando en el colegio, cuestionó que las familias no fueran informadas oportunamente sobre lo sucedido y aseguró que varias se enteraron a través de fotografías y publicaciones que comenzaron a circular cuando algunos estudiantes ya se encontraban en clases.
La preocupación también se concentra en la vigilancia. Los padres señalaron que elementos del Ejército y corporaciones policiales han tenido presencia en los alrededores del colegio, pero únicamente durante determinados momentos, principalmente en los horarios de entrada y salida.
Las familias demandaron que el resguardo no sea temporal y pidieron establecer vigilancia permanente y mayores protocolos mientras se esclarece el origen de la intimidación.
Consuelo Robles, abuela de tres alumnas, reconoció que decidió no llevar a sus nietas al colegio después de conocer lo ocurrido. Señaló que el comunicado emitido por la institución no disipó completamente su preocupación y consideró necesario que este tipo de hechos no sean minimizados.
Otra madre de familia, Entali Gómez Félix, planteó incluso la posibilidad de implementar temporalmente clases virtuales si no existen condiciones que brinden tranquilidad a las familias, mientras las autoridades investigan y se determina que las instalaciones son seguras.
Durante la manifestación también surgieron inconformidades contra la actuación de la propia institución. De acuerdo con los participantes, algunos padres que llegaron para sumarse a la protesta fueron llamados por personal directivo y atendidos dentro de un salón, situación que, aseguran, redujo el número de personas que permanecieron manifestándose en el exterior.
Durante la cobertura periodística, uno de los maestros pidió a este medio de comunicación no grabar desde la entrada principal al argumentar que se trataba de propiedad privada. Al solicitar una entrevista con la dirección del colegio, indicó que el responsable tenía conocimiento de la presencia de reporteros, aunque en ese momento no se confirmó que ofrecería alguna declaración.
Para las familias, la prioridad es obtener garantías antes de continuar con normalidad las actividades escolares. Advirtieron que la aparición de una corona fúnebre y un mensaje intimidatorio en un espacio al que diariamente acuden menores de edad no puede quedar únicamente en el reforzamiento de los accesos.
Ahora exigen una investigación que esclarezca quién estuvo detrás de la intimidación, una revisión integral de las instalaciones y presencia constante de las corporaciones de seguridad para recuperar la tranquilidad dentro de la comunidad escolar.




