Culiacán, Sinaloa a 25 de julio de 2026.- El silencio que envolvió este sábado la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, mejor conocida como El Santuario, estuvo acompañado de lágrimas, abrazos y oraciones. A dos años del asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda, su familia volvió a reunirse para recordarlo, agradecer las muestras de solidaridad recibidas y mantener viva la exigencia de que el crimen que le arrebató la vida no quede impune.
La misa por el segundo aniversario luctuoso congregó a su esposa, Angélica Díaz de Cuén; sus hijas, su hijo, nietos y demás familiares, así como al diputado local del Partido Sinaloense Víctor Antonio Corrales Burgueño, al dirigente estatal del PAS Robespierre Lizárraga Otero, militantes del instituto político, amigos e integrantes de la comunidad de la Universidad Autónoma de Sinaloa, institución que Cuén encabezó como rector.
Durante la homilía, el párroco recordó a Héctor Melesio Cuén como un hombre sencillo, de origen ranchero, trabajador y cercano a la gente, que hizo de la educación una herramienta para transformar vidas y que siempre tendió la mano a quienes más lo necesitaban.
El sacerdote también pidió por el eterno descanso de su alma y elevó una oración por la paz de Sinaloa, especialmente por Culiacán, al señalar que la violencia ha dejado profundas heridas en miles de familias durante los últimos dos años.
Con la voz entrecortada, Angélica Díaz de Cuén agradeció a quienes han acompañado a su familia desde aquel 25 de julio de 2024, fecha que, dijo, marcó sus vidas para siempre.
“Hace dos años nuestra vida cambió para siempre. Su partida dejó un profundo vacío en nuestros corazones, pero también nos recordó que el amor, el ejemplo y el legado de una persona trascienden el tiempo.”
La legisladora expresó que, aunque el tiempo ha pasado, la ausencia de Héctor Melesio Cuén sigue doliendo, pero aseguró que su familia encuentra fortaleza en la fe y en el legado que dejó como esposo, padre, abuelo, académico y líder político.
También agradeció las muestras de apoyo de familiares, amigos, militantes del Partido Sinaloense, integrantes de la Universidad Autónoma de Sinaloa y ciudadanos que han permanecido cerca de su familia durante estos dos años.
Sin embargo, dejó en claro que el duelo no sustituye la necesidad de conocer la verdad.
“Confiamos en que las investigaciones continuarán realizándose con responsabilidad, porque conocer plenamente la verdad no solo representa una causa para nuestra familia, sino también para toda la sociedad.”
Afirmó que honrarán su memoria defendiendo los valores que siempre guiaron su vida: el trabajo, la educación, la lealtad, el compromiso social y el amor por Sinaloa.
Héctor Melesio Cuén Ojeda fue asesinado el 25 de julio de 2024 en la finca Huertos del Pedregal, en Culiacán, un sitio que posteriormente fue señalado por autoridades como el lugar donde presuntamente Ismael “El Mayo” Zambada fue privado de la libertad , antes de ser trasladado a Estados Unidos.
A dos años de aquel crimen, la investigación continúa sin una resolución definitiva. Mientras tanto, su familia, amigos y simpatizantes reiteran que la mejor manera de honrar su memoria será conocer toda la verdad sobre su asesinato y que finalmente se haga justicia.





