Culiacán, Sinaloa; a 22 de mayo de 2026.- Académicos y trabajadores administrativos de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), agrupados en la Comunidad del Bien Hacer, ofrecieron este viernes una conferencia de prensa para exigir a la Federación la liberación de recursos extraordinarios que, aseguran, fueron comprometidos tras la implementación de reformas estructurales en la institución.
Durante el encuentro con medios, el docente de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, Teojari Dagoberto Guzmán Galindo, afirmó que desde hace tres años la universidad no recibe este apoyo federal, situación que ha complicado las finanzas de la casa de estudios.
Explicó que la UAS realizó modificaciones en su sistema de jubilaciones y pensiones a petición de autoridades federales, con la expectativa de obtener respaldo económico para enfrentar su crisis estructural.
“Nosotros ya hicimos nuestra tarea. Los académicos aceptamos cambios importantes porque entendimos que era necesario para transformar y darle viabilidad a la universidad, pero hasta el momento no ha habido respuesta de la Federación”, expresó.
Guzmán Galindo advirtió que la falta de recursos podría impactar directamente en los pagos y prestaciones de trabajadores universitarios.
Indicó que, aunque no se han detenido salarios, sí existen rezagos en compromisos relacionados con Seguro Social e Infonavit debido a la insuficiencia financiera.
Además, alertó sobre la posibilidad de una suspensión de actividades que afectaría a más de 170 mil estudiantes activos y alrededor de 50 mil jóvenes que próximamente presentarán examen de admisión.
A través de un posicionamiento público, la Comunidad del Bien Hacer sostuvo que la educación pública en Sinaloa enfrenta un escenario delicado por la ausencia de apoyo extraordinario federal, pese a que la universidad ya cumplió con las reformas solicitadas por la Subsecretaría de Educación Superior.
En el documento, los universitarios hicieron un llamado a la Secretaría de Educación Pública y a la Federación para atender la situación financiera de la UAS y evitar consecuencias mayores en el desarrollo académico, científico y social de la institución.
Asimismo, señalaron que la universidad ha logrado mantenerse operando gracias al respaldo financiero del Gobierno de Sinaloa, aunque subrayaron que esa ayuda no sustituye la obligación federal de apoyar a las universidades públicas.






