Culiacán, Sinaloa; a 16 de enero de 2026.- Luego de casi un año con actividades limitadas por la violencia, familias organizadas y colectivos de búsqueda analizan el reinicio de jornadas en distintos puntos del estado, con apoyo de autoridades y bajo condiciones de mayor seguridad.
Tras varios meses de suspensión parcial, colectivos de búsqueda de personas desaparecidas en Sinaloa se preparan para retomar sus labores, a pesar del contexto de inseguridad que prevalece en la entidad. Las actividades se mantienen detenidas desde mayo del año pasado, principalmente por el riesgo que enfrentan las familias durante las jornadas en campo.
Alma Rosa Rojo Medina, integrante del colectivo Voces Unidas por la Vida, dio a conocer que existe la intención de reactivar las búsquedas de manera paulatina y con acompañamiento institucional, ante la necesidad de continuar con la localización de personas que siguen sin ser encontradas.
Indicó que actualmente se encuentran a la espera de sostener una reunión con la Comisión Estatal de Búsqueda, la cual permitirá definir la fecha y las condiciones para el arranque de las labores durante este 2026. Entre las solicitudes ya presentadas, mencionó acciones de búsqueda en vida en el municipio de Navolato, donde familias han pedido apoyo para acudir a distintos puntos.
Rojo Medina señaló que la comunicación con la comisionada estatal de búsqueda, Karina Márquez, así como con autoridades de la Secretaría General de Gobierno, se mantiene abierta, lo que ha permitido avanzar en la planeación de las próximas acciones.
Reconoció que el inicio del año y el ambiente de violencia han provocado que varios colectivos opten por la cautela antes de solicitar nuevas jornadas, aunque consideró que el seguimiento de los casos no puede seguir en pausa por más tiempo.
La representante del colectivo explicó que las salidas de búsqueda disminuyeron cerca de un 80 por ciento, debido principalmente al temor de las familias de ingresar a zonas consideradas peligrosas. Precisó que no han sido víctimas de amenazas directas, pero el riesgo generalizado ha sido determinante para frenar las labores, especialmente aquellas relacionadas con posibles fosas.





