Culiacán, Sinaloa; a 01 de septiembre de 2025.- La tragedia alcanzó a don Rubén Aceves, de 61 años de edad, quien perdió la vida en el ataque armado registrado el pasado viernes a las afueras del Hospital Civil de Culiacán. Su hermano, Manuel Aceves, narró con profunda consternación que Rubén fue asesinado cuando únicamente esperaba a su esposa, sin imaginar que se convertiría en una víctima colateral de la violencia.
En una funeraria de la ciudad, familiares y amigos velan los restos del señor Rubén, descrito como un hombre trabajador, bondadoso y siempre preocupado por los demás. Padre de familia y abuelo amoroso, se distinguía por ayudar a migrantes, a quienes solía llevar comida durante su paso por las vías del tren en Culiacán.
“Desgraciadamente, fue cuando pasaron esa bola de sicarios disparando a diestra y siniestra. Tal vez iban drogados, porque no se dirigían contra nadie en particular, simplemente dispararon contra inocentes”, relató Manuel, visiblemente afectado.
La esposa de Rubén sobrevivió de manera milagrosa, pues momentos antes del ataque decidió recostarse en una de las bancas del lugar, lo que la protegió parcialmente de los impactos. En cambio, las balas dieron de lleno en su esposo, arrebatándole la vida en cuestión de segundos.
El ataque dejó un saldo de cuatro personas fallecidas —entre ellas Rubén— y al menos cuatro heridos, dos de ellos mujeres, incluida una menor de 13 años. Todos catalogados como víctimas colaterales.
La ola de violencia contra hospitales en Culiacán no terminó ahí. Apenas un día después, sujetos armados ingresaron a una clínica particular asesinando a un paciente y, en otro hecho, un hombre vestido de médico logró entrar al Hospital General de Culiacán, donde asesinó a otra persona.
La familia Aceves pide alto a la violencia en Culiacán y al asesinato de personas inocentes .






