Culiacán, Sinaloa a 13 de enero de 2025.- Ante el temor de que las instalaciones educativas puedan ser blanco de otro hecho violento, gran parte de los estudiantes del Colegio Altum retomó este martes las clases en modalidad en línea, decisión tomada principalmente por los padres de familia preocupados por la seguridad de sus hijos.
Una madre de familia, quien solicitó el anonimato, explicó que actualmente en cada salón de clases asisten de manera presencial un máximo de 10 alumnos. Precisó que se trata, en su mayoría, de niños cuyos padres no cuentan con la posibilidad de dejarlos en casa o inscribirlos en clases virtuales debido a sus jornadas laborales y a la falta de una red de apoyo para su cuidado.
“Hoy arrancamos con mucha incertidumbre. Yo decidí que mis hijos tomaran clases en línea por la situación que se vive alrededor de la institución. Aunque sé que no es lo ideal, la escuela nos ha tomado en cuenta y está haciendo todo lo posible para que como padres nos sintamos tranquilos”, expresó.
La madre de familia reconoció el esfuerzo del plantel educativo y de las autoridades , señalando que este martes se observó la presencia de al menos dos patrullas de la Policía Estatal resguardando la zona, además de la disposición del personal docente. Sin embargo, reiteró que el miedo persiste entre las familias.
“Como papás estamos preocupados porque no sabemos qué pueda pasar. Pedimos al gobierno que se haga cargo de la situación como debe ser, para que esto termine pronto y los niños puedan regresar felices a su escuela”, manifestó.
Asimismo, descartó que la opción de cambiar a los menores de institución educativa del sector privado sea viable para muchas familias, debido a los altos costos que implicaría reinscripción, uniformes, libros y equipos tecnológicos, que pueden superar los 15 mil pesos por alumno.
El contexto de preocupación se da luego de que el pasado 26 de diciembre sujetos desconocidos incendiaron un vehículo en la entrada principal del Instituto Altum. Días antes, también fue incendiada una tienda de uniformes del preescolar Pequeño Gigante, el cual pertenece al mismo grupo educativo.
A estos hechos se sumó la circulación, semanas atrás, de un mensaje en redes sociales donde se hacía referencia a dichas instituciones educativas, señalándolas presuntamente de estar ligadas a un grupo delictivo y exhortando a la población a evitar actividades en estos planteles, situación que incrementó el temor entre la comunidad escolar.
Padres de familia reiteraron su llamado a las autoridades para garantizar condiciones de seguridad que permitan el regreso pleno a las clases presenciales sin poner en riesgo a los estudiantes.





