Culiacán, Sinaloa; a 18 de septiembre de 2025.- La tensión se apoderó del Hospital General de Culiacán este jueves, luego de que el personal de enfermería detuviera labores en protesta por la retención de una de sus compañeras, acusada de ser cómplice de una mujer que el día anterior ingresó al nosocomio disfrazada de enfermera para presuntamente intentar rematar a un paciente baleado.
Cristina Santiesteban, representante de las enfermeras inconformes, relató que su colega fue separada de sus funciones por elementos de la Guardia Nacional, fotografiada y llevada a un área aislada sin que se le informara claramente el motivo, luego de que la mujer responsable asegurara que era su cómplice, lo cual fue totalmente falso.
“Eso fue privarla de su libertad. Puede haber sido por 20 minutos o por tres horas, pero no fue por voluntad propia. Nosotros no somos los malos, pero los protocolos de seguridad no están bien implementados y eso permite que cualquiera se filtre”, expresó.
Las enfermeras reclamaron directamente al director del hospital, Jesús Ramón Figueroa Vega, quien aseguró que no se trató de una detención, sino de un procedimiento de las autoridades judiciales para tomar la declaración de la trabajadora como testigo.
El funcionario confirmó que la mujer disfrazada de enfermera logró ingresar al área de pacientes baleados y aplicar un líquido con una jeringa a uno de ellos, aunque el afectado no presentó complicaciones graves.
Tras el incidente, la agresora culpó a la enfermera de complicidad, lo que derivó en su retención y posterior liberación. La presunta responsable quedó detenida.
Más tarde, el secretario de Salud, Cuitláhuac González Galindo, acudió al hospital para dialogar con el personal, que exige fortalecer los filtros de seguridad, garantizar un trato digno y que pacientes baleados sean atendidos por enfermería militar para evitar riesgos al personal civil.





